Como saben los muchos lectores que conocen sus columnas en la edición de El País Andalucía, Luis García Montero es, además de excelente poeta y estudioso de la literatura, un brillante cronista, de los que generan seguidores fieles e incluso entusiastas. Como él mismo nos dice en el «Prólogo», «la columna exige el humor, el lirismo, el tiempo hecho vida, la tarde de lluvia o los manteles de una fiesta recordada». El lector encontrará todos esos ingredientes en las cincuenta crónicas aquí seleccionadas por el propio autor. Aunque fueron apareciendo sin regularidad entre 1995 y 2001, ahora conforman un «año imaginario, con sabor a fin de siglo», que se lee como un libro homogéneo escrito al pie del calendario. García Montero aborda en estas crónicas cuestiones mayores, como la huella del tiempo, las relaciones familiares, las obligaciones sociales o la verdadera edad (que es la del espíritu), siempre desde una perspectiva deliberadamente humilde y cotidian