GABRIELE RANZATO
«Durante muchos años, en la España democrática se han mantenido intactos los monumentos de bronce o de mármol erigidos en homenaje a la antidemocracia. Con la consecuencia de que el peso de ese bronce y de ese mármol, símbolos de la impunidad del franquismo y también del amenazante fantasma de sus herederos militares, no ha dejado de gravitar sobre la vida política del país, ha seguido distorsionando la percepción del pasado y ha impedido superar definitivamente la guerra civil a través de una justa toma de distancia.» La transición española se construyó sobre el miedo y la ignorancia de la historia. La ausencia total de condena del régimen franquista, su impunidad efectiva (y ya definitiva), ha impedido a la España democrática tomar la debida distancia del pasado republicano y definir adecuadamente las responsabilidades de cada cual en el desencadenamiento de la guerra civil. Al sentimiento de culpa para con las víctimas del régimen, nunca resarcidas por las instituciones democráticas, se ha unido el re