DANIEL GRAY
Empezar un nuevo libro, visitar otras casas y cotillear entre las estanteri`as, recordar una lectura de la infancia, el olor de los libros, dedicar una tarde a organizar la biblioteca, leer en la cama, esperar con impaciencia el siguiente de la trilogi`a... Existen innumerables pequen~os y grandes placeres en el ritual de la lectura y todo lo que lo rodea. Pues aunque quiza`s cada vez nos parezca ma`s difi`cil encontrar ese momento para nosotros cada vez estamos ma`s distrai`dos y «conectados», ma`s saturados de informacio`n y acelerados, sabemos lo mucho que obtenemos al parar y (re)encontrarnos con un buen libro, el pequen~o parai`so que supone en nuestro di`a a di`a. Porque leer es mucho ma`s que un pasatiempo. No hay nada mejor que descubrir en el tren a alguien leyendo tu libro preferido, o encontrar un objeto olvidado entre las pa`ginas de esa vieja novela, o leer esa dedicatoria escrita so`lo para ti. Esta obra es una carta de amor dirigida a los libros y a las libreri`as, a los amantes de los l