ROBERTO VELASCO
En los últimos tiempos han surgido algunos procesos y fenómenos con vocación de cambiar nada menos que la vida de la humanidad, de conducirla por vericuetos sin retorno hacia un futuro supuestamente mejor. A esta pauta obedece la celebrada aparición en Estados Unidos de una «economía digital», cuyo lanzamiento urbi et orbi auguraba un cambio trascendental. En efecto, los avances en las Tecnologías de la Información y de las Comunicaciones (TIC) durante la pasada década sentaron las bases para un espectacular periodo de crecimiento. Pero el tiempo parece demostrar que eran exageradas las ambiciosas voces que anunciaban una «nueva economía» basada en las TIC, libre de ciclos y de crecimiento sin fin. Por ello, REBERTO VELASCO ha puesto especial cuidado en no dar rienda suelta al agorero que todo economista lleva dentro y estudia este peculiar fenómeno con el necesario escepticismo. De hecho, hay pocas novedades bajo el sol, y el plato de la «nueva economía», brillantemente cocinado