PATRICIA / EMBAREK, AICHA CAZÓN
Aicha, nacida entre dunas en un campamento de refugiados saharauis en el desierto argelino, había llegado a España en 1995 con el programa Vacaciones en Paz. Vino para dos meses y se quedó seis años con Julia y Javier, sus padres de acogida. En septiembre de 2001, sus padres Embarek y UmSad le pidieron que volviese al desierto para cuidar de la frágil salud de su madre. Justo antes de embarcarse rumbo al desierto, un hombre oscuro le dijo a Javier con un susurro de secretos: "Si queréis volver a verla, no la dejéis marchar. Recuerda que los saharauis también somos moros y que ella ya no es una niña." Pero Aicha tomó aquel avión. Regresó al desierto cuatro años después de su última visita. Volvería a Ponferrada, León, en veinte días. Después, empezaría la universidad. Se cumpliría su sueño. Tendría una carrera. Al llegar, descubrió que vivía entre dos mundos distantes y no tenía libertad para elegir en cual de los dos quería estar. Su madre estaba enferma. Alá disponía que Aicha debía cuidarla. A ella. A sus c