VLADIMIR HERRERA
Algunos amantes de la poesía tal vez recuerden al peruano Vladimir Herrera como aquel poeta singular que vivió durante muchos años en Barcelona y que fue artífice, en su taller artesanal, de libros de poesía y revistas. Muchos descubrirán ahora su fuerza lírica en estos Poemas incorregibles, donde reúne una selección de su poesía, profundamente personal. La trayectoria liríca de Herrera comienza ligada a grupos poéticos de Perú, a principios de los años setenta. Pronto se distancia de ellos y a partir de su segundo libro encamina su búsqueda poética bajo la advocación de Góngora, Martín Adán o Lezama Lima. Impulsado por lo oscuro y lo oculto, su poesía explora lo barroco no como ornamentación, sino como el necesario juego de espejos y contrastes mediante el cual expresar la cifra de su pasión erótica y poética. Imaginación, sueño y memoria, herencia de Vallejo y de la gran tradición surrealista peruana, apuntan al centro de lo real,