GUILLERMO CARNERO
Muchos son los lectores de poesía que esperaban un nuevo libro de Guillermo Carnero desde que en 1990 publicó Divisibilidad indefinida. Nueve años después, probablemente nueve años de reflexión, vuelve a la poesía con este esperado y hermoso Verano inglés, en el que mantiene las características distintivas de su obra, iniciada en 1967 con Dibujo de la Muerte: la equivalencia de la motivación biográfica y la cultural, entrelazadas en una síntesis mutuamente iluminadora; la riqueza y la precisión de un lenguaje forjado en la tradición barroca y simbolista; el enfoque tanto emocional como reflexivo de un discurso que vuelve sobre sí mismo para interrogarse sobre su propia naturaleza y razón de ser. Si Divisibilidad indefinida introducía en la trayectoria de su autor una novedad destacable, el intimismo directo con que algunos de sus poemas exponían su meditación sobre la soledad y el desengaño, Verano inglés prolonga esa evolución, que ha