ARSENIO ESCOLAR RAMOS
Mordaces, ingeniosas, incisivas, jocosas. En décimas, en sonetos, en tercetos encadenados, en romances, en octavas reales. Disfrazadas de odas, de fábulas, de epigramas, de letrillas La sátira política en estrofas clásicas es una de las grandes tradiciones de la literatura española. La han cultivado muchísimos escritores: de Quevedo y Góngora en el xvii a Leandro Fernández Moratín, Samaniego o Iriarte en el xviii y Zorrilla, Campoamor o Bretón de los Herreros en el xix. Arsenio Escolar, periodista y analista político en ejercicio, pero también filólogo de formación y ganador hace muchos años de algunos galardones como poeta «serio», recupera ahora el género para trazar una punzante crónica de la actualidad española, casi un ensayo de los años de la crisis y de los recortes, de la confusión ideológica, de la desigualdad y de la pérdida de valores. El autor critica, caricaturiza y dispara indiscriminadamente a tirios y troyanos. Lo firma además con su nombre, pese a la cercanía a muchos de