RAMUZ, CHARLES FERDINAND
Una de las grandes novelas inéditas del gran autor de las letras suizas
En un pueblo de la montaña suiza ha llegado el verano. La cosecha ha sido abundante, los graneros están llenos, los hombres vuelven felices de los campos y los pastos. Con el verano, llega también un extraño, un viajero que quiere asentarse en la comunidad tras haber recorrido el mundo. El tal Branchu pronto se gana el afecto y la admiración de todos, por la habilidad que muestra en su oficio de zapatero y por su generosidad y buen talante. Sólo el loco del pueblo, Luc, advierte a sus vecinos que no deben fiarse de él, y les anuncia desgracias que no tardan en llegar: extraños accidentes, enfermedades nunca vistas y lo que es peor: repentinos cambios de carácter en vecinos hasta ahora modélicos. Una nube negra parece abatirse desde las montañas y posarse sobre el alto campanario de la iglesia. Y en medio de todo, siempre el inquietante Branchu.
Con elementos costumbristas y fantásticos y un complejo trasfondo simbólico, El reinado del mal tiene algo de fábula y de cuento de hadas perverso, como escrito por un moralista echado a perder, travieso y descreído, pero que, en última instancia, todavía piensa que la inocencia puede salvar al mundo. Publicada por primera vez en 1914, y precursora tal vez de los malos tiempos que se cernían sobre Europa, es una de las novelas más conocidas de Charles-Ferdinand Ramuz (Lausana, 1978-1947) y fue adaptada al cine por Max Haufler en 1938.
Autor: Ramuz, Charles Ferdinand
Ramuz (Lausana, 1978-1947) nació hijo de comerciantes y estudió en la Universidad de Letras de Lausana, 1897-1900. Inició pronto un diario, en 1895, que mantuvo a lo largo de su vida. Impartió clases en Suiza y Alemania hasta que se traslada a París donde permanece hasta el estallido de la PGM. De vuelta Suiza se retira y su obra empieza a ser muy conocida y admirada por sus coetáneos de más relumbrón. Escritores como Gide, Aragón, Cocteau, Claudel, Zweig, lo señalan como uno de los grandes escritores de su tiempo. Hacia 1922 publica dos de sus obras más leídas y conocidas, Tierra del cielo y El reinado del mal, alcanzando en los años siguientes su coronación como el reconocimiento como el autor más representativo de Suiza con sus obras La grande peure dans la montagne, 1925, y Derborence, de 1934, de la que Rulfo escribió que le habría gustado escribir Derborence, por su sobriedad y precisión. La obra de Ramuz hoy sigue viva, y sus ediciones siguen publicándose en diferentes idiomas.