ROBERTO MUÑOZ BOLAÑOS
El 26 de abril de 1937, aviones alemanes e italianos bombardearon la villa de Guernica hasta provocar su completa destrucción. Desde el primer momento, esta acción militar se convirtió en un mito de la lucha contra el fascismo y en una condena permanente del régimen del general Franco, simbolizada por el famosísimo óleo que Picasso pintó para la Exposición Universal de París. Ochenta años después, la situación no ha variado y la gran pregunta que gira en torno a esta operación aérea todavía no ha recibido respuesta: ¿por qué fue bombardeada Guernica? Para responder a esta cuestión se plantean otras muchas de enorme importancia: ¿cuál era el verdadero objetivo del bombardeo?; ¿existía una justificación militar o fue solo un experimento táctico?; ¿actuó de forma autónoma la Legión Cóndor?, y si fue así, ¿por qué?; ¿supo Franco con antelación que se iba a producir el bombardeo y la intensidad que tendría, o se enteró con posterioridad?; ¿existió una conexión de la acción militar con las tensiones polít