RAMON BUCKLEY PLANAS
El novelista en ciernes que en 1948 ganó el Premio Nadal con su primera novela, La sombra del ciprés es alargada; el defensor del catolicismo auténtico que creó polémica con Mi idolatrado hijo Sisí; el escritor nostálgico del idilio entre el hombre y la naturaleza de El camino o Diario de un cazador; el autor de «epopeyas de las naderías» como La hoja roja; el hombre que recuperó a la Castilla auténtica para la literatura en, entre otras, Viejas historias de Castilla la Vieja; el cristiano nuevo surgido del Concilio Vaticano II de Cinco horas con Mario; el intelectual engagé de Parábola del náufrago; el amante esposo de Señora de rojo sobre fondo gris; el ecologista de La Tierra herida; el novelista convertido en crítico social de Los santos inocentes... Todos ellos fue Miguel Delibes, el escritor, el periodista, el referente ético para muchos españoles, el hombre que en su obra nunca dejó de bucear en su mund