DWORKIN, R.
La igualdad es la especie en peligro de extinción de los ideales políticos. Incluso los políticos de centroizquierda rechazan la igualdad como ideal: el gobierno tiene que combatir la pobreza, afirman, pero no tiene que esforzarse para que los ciudadanos sean iguales en medida alguna. En su nuevo libro, Ronald Dworkin insiste, por el contrario, en que la igualdad es la virtud indispensable de la soberanía democrática. Un gobierno legítimo tiene que tratar a todos los ciudadanos como a iguales, esto es, con igual respeto y consideración. Y puesto que la distribución económica que consigue una sociedad es consecuencia, sobre todo, de su sistema legal y político, ese requisito impone a la distribución constricciones igualitarias muy severas. ¿Por qué la distribución de la riqueza de un país demanda la igualdad de consideración? Dworkin se apoya en dos principios humanistas fundamentales (primero, la necesidadobjetiva de que prospere la vida de todo ser humano, sea cual fuere su condición; y segundo, la responsa